‘Involucrum’ o ‘volucrum’ en latín son los nombres que conocemos hasta ahora para dirigirnos al tan conocido orujo. Orujo de hierbas es otra de las denominaciones más conocidas. Pero existen muchos más nombres que son un sinónimo de ésta bebida, como por ejemplo ‘brisa’. En castellano conocemos todos la sensación de la brisa que se mueve entre nosotros, que dependiendo de su temperatura y tras notarla podemos diferenciarla entre lo que es una ‘brisa agradable’ o cálida, de en cambio la ‘brisa gélida’, avisándonos de un posible cambio de tiempo. Pero, si estamos hablando del orujo en cambio, la ‘brisa’ más que un sinónimo de éste, determina y señala más un tipo de ellos. El orujo de uva.

Pero, ¿qué es el orujo?

El orujo nace de la piel de la uva, también se le dice ‘hollejo’ como sinónimo. Normalmente, cuándo se hace vino y aplasta la uva, queda un sobrante sólido. Bueno, pues de éste sobrante surje el comienzo de la posible creación del orujo; pero su elaboración es muy metódica. Es más, se dice que si el orujo no llega a elaborarse bien, probablemente sería hasta peligroso.

Para que el orujo llegue a serlo, tiene pasar por un proceso de destilación. Y ésta parte es en realidad muy importante, no sólo por su separación sino porque se debe de llevar un control agudo y adecuado en el tema de sus grados alcohólicos.

Existe un reglamento un tanto especial y que limita un poco la preparación del orujo. Éste reglamento se enfoca especialmente en que no se deben de utilizar más que tres herramientas para realizar el orujo. Éstas tres herramientas serían; el alambique, por arrastre de vapor (que más que una herramientas es un método) y la alquitara. Eso sí, ésto no quita que no se pueda realizar con otras herramientas de cualquier otra característica distinta. Su elaboración tan metódica se puede realizar, pero se corre el riesgo de que el resultado no sea el más adecuado. Es más, podría llegar hasta ser algo peligroso.

Por ésta razón existe una ley regulada en España y también en algunos otros países. No es lo más adecuado a realizar si eres una persona principiante en el tema y mucho menos sin las herramientas permitidas para poder realizar su destilación.

Diferencias entre el orujo y el aguardiente

Éste tema puede resultar algo confuso para algunas personas, ya que en muchos lugares para dar mención al orujo dicen que éste es un aguardiente. Y en realidad el Diccionario de la RAE también lo define como aguardiente, más específicamente dice así »Aguardiente que se obtiene por destilación del hollejo o piel de la uva; es originario de la región española de Galicia».

¿Pero es un aguardiente desde sus inicios? En realidad no. Para averiguar y conocer algo siempre tenemos que investigar sus raíces, el origen de todo. Y en éste caso la diferencia o mas bien el secreto que los hace ser algo distintos, entre lo que es el aguardiente y lo que llega a ser el orujo se esconde principalmente ahí, en sus orígenes.

Para que el orujo pueda llegar a permitirse llamarse de ésta forma debe primero haber sido fermentado. Es decir que tiene que haber pasado por su proceso de separación previa de lo sólido. Tras eso debe de pasar por una de las herramientas que hemos comentado en el anterior punto, es decir o por un alambique, la alquitara o que el método elegido sea por arrastre de vapor. Cuándo ya entonces está cociéndose el asunto pasaría a convertirse en un aguardiente. Es decir, aguardiente de orujo pero… como bien sabemos existen otros tipos y al no ser acompañados como tal, sino que simplemente es extraída de la uva se acota sin más hasta llamarlo »orujo».

El orujo de las meigas y otros tipos de orujo

Y ahora hablamos de lo que también he mencionado en un principio ‘el orujo de hierbas’, otros tipos de orujo. Especialmente uno por el que tengo algo de predilección; el orujo de las meigas.

Una vez fermentado y que el aguardiente haya pasado a ‘orujo’, si le llegamos a añadir complementos como hierbas, frutas, algunas semillas… obtendríamos lo que serían varios tipos de orujo. Mencionaba el ‘orujo de hierbas’ porque es uno de los orujos más conocidos, sobretodo entre nuestros mayores.

Pero también existe algo, que para las personas gastrónomas que prefieren algo un poco más suave, relativamente, porque suave un orujo… ya te adelanto que por fábrica no lo es.

Un orujo aguardiente puede tener de 38 a 60 grados, mientras que una crema de orujo puedes encontrarla con menos grados. Por ejemplo un orujo de las meigas, en éste caso una crema de orujo, procedente de Galicia que se llama Habelas Hailas Licores puedes encontrarlo a 15 grados. Y más grados también, claro.

Ésta empresa de Galicia se inició en el 2008 y cogió bastante fama entonces en las ferias Medievales de entonces. Su marca tiene como logo una bruja dibujada que hace referencia a las ‘meigas’ de las que tanto se hablan por allí. Y ahora os explicaré por qué ésta marca en especial me emociona y cautiva tanto.

Normalmente cualquier tipo de conocimiento referente a las plantas, cualquier alquimia, siempre se las ha relacionado con las brujas o meigas como es el caso en el que los gallegos mencionan a éstas mujeres sabias, mientras que a su vez algunos también las temen hasta hacerlas aterradoras en apariencia, o por sus leyendas.

Dado que la elaboración del orujo tiene un proceso tan elaborado y sus mezclas en muchos casos se les ‘temían’ e incluso parece que así sigue siendo dada a esa Ley impuesta por España y otros países, me atrevería a decir que tiene mucho que ver éste proceso con un conocimiento ancestral que ha traspasado, perdurado y alterado un poco la sociedad por el peligro que ha condicionado; o la libertad que nos ha ofrecido y ha estado mal vista en realidad. El orujo tiene mucho de magia, de mezclas, de poder, tiene mucha mano de maniobra y talentosa a meigas.

La crema de orujo y sus ingredientes

Conozcamos un poco más qué ingredientes son los que podemos encontrarnos en las cremas de orujo.

El café jamaicano puede se uno de los ingredientes que nos pueden acompañar en la elaboración de la crema de orujo, así como también el chocolate, que es un excelente estimulante también tanto como el café, pero en éste caso también tiene mucho de afrodisíaco y antidepresivo.

Frutas como la mandarina, la piña, cerezas, mango, fresas pueden estar en éstas cremas de orujo, ofreciendo nuevos sabores por explorar.

Otros ingredientes que nos podemos encontrar, es el arroz con leche, el mojito y algún que otro licor.

El aguardiente de orujo y sus ingredientes

Luego están los ingredientes que más conocemos en los tipos de orujo, los más tradicionales.

Como ya hemos dicho las hierbas son los ingredientes que más se han echado al orujo aguardiente. Pero también otros ingredientes como el café tradicional, la miel, las semillas, el limón y otras clases de maceraciones que se efectúan con azúcar para estimular y subir, claro está, los grados de alcohol. En éste caso hablaríamos más del azúcar quemado.

Como vemos, hoy en día contamos con una gran y amplia variedad de licores, sabores y orujos aguardientes, tanto así como de cremas de orujo. Ésto nos ofrece una gran oportunidad de poder vivir experiencias distintas en nuestro paladar junto a nuestras comidas como después de ellas.

Por cierto otro detalle curioso que no he mencionado es que el Galicia, muchas veces para hablar o referirse al orujo aguardiente, lo denominan ‘caña’. Claro que, si nos vamos por las partes más bajas de España como por ejemplo a una zona más mediterránea y alicantina, una ‘caña’ por lo común daría referencia a lo que es una ‘cerveza en un vaso’.

Los inicios de historia del orujo y España

Pero, ¿el orujo tuvo orígen en Galicia? En realidad, no. El origen del orujo aguardiente es Cantábrico, pero sí es cierto que fue en Galicia donde más furor causó.

Fue sobre el siglo XIV cuándo se hizo popular su nacimiento en Cantabria, por la zona de el Valle de Liébana.

Hubo un tiempo en el que Hacienda todavía no exigía ningún tipo de etiqueta en los licores que entonces existían. El consumo del orujo aguardiente por entonces era más familiar que comercial, es decir que no se vendía nada fuera de la zona. Luego ya Hacienda comenzó a cobrar impuestos y los productores de aquel lugar prácticamente comenzaron a desaparecer. Eso sí, aún se sigue produciendo pero como consumo propio.

Existe un día importante del orujo y éste se celebra en Noviembre en éste año 2020. Con el tiempo como se popularizó tanto por Galicia, éste se convirtió en una tradición por aquel lugar tanto como su famosa sidra. La marca por la que más se conoce el orujo de echo tiene la denominación ‘Orujo de Galicia‘ y es por ésta razón que muchas personas creen que el orujo aguardiente se originó allí.